Los indígenas también lloran

18 de julio de 2012

El sensacionalismo de los medios de comunicación hoy ha decidido hacer de los indígenas unos terroristas y de los soldados los héroes de la patria que jamás serán. La coyuntura que hoy vive el país con relación a la sublevación de los indígenas contra la fuerza pública, nos hace reflexionar sobre el papel de los medios de comunicación y lanzar algunas preguntas al aire: ¿Es Uribe tan bueno e Ingrid Betancourt tan perversa? ¿Son los indígenas del cauca unos guerrilleros?
En una sociedad que es capaz de sufrir hasta las lágrimas la despedida de una modelo en la casa estudio y que es indiferente al dolor de las víctimas reales del conflicto, los noticieros tienen una responsabilidad social grandísima que se pasan por la faja. Hoy amanecimos consternados por el caso del soldado llorón y olvidamos mágicamente los ríos de sangre que nuestros indígenas han derramado desde hace siglos…
Recordemos que la mal llamada civilización católica fue una tradición impuesta con sangre que generó, según las estadísticas más optimistas, la muerte de 80.000.000 de indígenas en América. Recordemos también que los sobrevivientes de semejante genocidio fueron obligados a convertirse y negar su lengua y sus tradiciones ancestrales. Muchos de estos indios terroristas fueron esclavizados hasta hace relativamente poco e incluso hay evidencias de que hasta el siglo XIX algunos terratenientes tenían por hobbie cazar indios en las llanuras.
En nombre del progreso desterramos a cientos de comunidades indígenas violando todas sus premisas morales de amor a la tierra y a su entorno. Nos burlamos de sus ritos sagrados y los obligamos a bautizarse. Hemos convertido en un campo de batalla sus lugares sagrados. Les negamos sus derechos fundamentales y para alegría de muchos ingenuos, estamos a punto de exterminarlos.
El Cauca ha sido una región olvidada por el Estado y su fuerza pública; poblaciones como Toribío han sufrido cientos de ataques de la guerrilla (Muchos más de los que salen en televisión y de los que admitiría el gobierno) que han producido cientos de muertos cuyas imágenes aunque no salen en la tele, son mil veces más abominables y desesperanzadoras que la de un soldado llorón.
Antes que defender la institucionalidad de la fuerza pública, nuestro compromiso como ciudadanos es defender a nuestros aborígenes; últimos rezagos de nuestra historia indígena y comprender la magnitud de la crisis que viven, que no es nueva, sino que lleva presentándose sistemáticamente, incluso antes que Santafé obtuviera su sexta estrella.
Tristemente, pareciera que nuestros dirigentes asumen que los indígenas son ciudadanos de segunda clase cuyos derechos vulnerados son inmanentes a su condición india. Los desmanes que hoy aterran a los ciudadanos de bien no son más que lamentables consecuencias del abandono del Estado.
Exhortamos desde este humilde espacio al señor procurador de la Nación para que su ministerio haga presencia urgente y defienda los derechos de estos indígenas que aunque no son seguidores de Cristo también lloran. Señor Ordóñez, ¿Cómo se sentiría usted si a su iglesia llegaran con bombas y metralleta a imponer ideologías que le son ajenas a su credo?

Hijas de Lot

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Carta a Candela estéreo

16 de julio de 2012

Bogotá, 16 de julio de 2012

 

SEÑORES

Candela estéreo

 

Nos permitimos escribir esta misiva con el ánimo de protestar no tan airadamente como deberíamos, frente a lo que desde nuestra opinión es una afrenta a  nuestra libertad de culto y de conciencia.

En primera instancia, sepan ustedes que  deploramos  la mayoría de sus programas radiales  por considerarlos  burdos mecanismos de    sujeción social, cuyos contenidos sosos reproducen paradigmas negativos para la juventud como el machismo,  el conformismo y la intolerancia; sin embargo comprendemos que en el afán del sustento comercial,  estas estrategias, aunque reprochables  resultan válidas en una sociedad acostumbrada   al populismo.

Habiendo expuesto esta primera diatriba, sepan también que  consideramos lamentable (más  lamentable  que lo anterior)   el espacio en el que en su programa de la mañana  se escucha la voz de un niño elevando una oración a Dios. Esto por diferentes motivos de los que nos permitimos numerar a continuación los más importantes

1. Un programa de entretenimiento no tiene por fin la evangelización soterrada. Si bien, la mayoría de colombianos se dicen católicos no es moralmente correcto ni legal  homogeneizar a toda su audiencia como creyentes  de los preceptos que el niño declama.

2. Consideramos que la oración de un niño corresponde a su espacio privado y aunque entendemos la intención parcializada de ustedes, no logramos aceptar que se viole la intimidad de un menor, por tierno o educativo  que les parezca.

3. Los niños y los ciudadanos en general, tienen el derecho a ser formados en un ambiente laico que les permita   en su madurez tomar las decisiones de credo y  de moral que consideren según su experiencia y educación. No creemos que este niño sea católico  por un proceso de reflexión autónoma  sino que suponemos, su cosmovisión se rige por la imposición del credo de su entorno y de sus padres.

4. Tristemente la fe católica se impuso en Latinoamérica a partir de un proceso bélico que produjo más de 80.000.000 de muertos y consecuencias nefastas en la cultura aborigen. Creemos que si consideran pertinente la declamación de plegarias  en un medio masivo, también deberían  abrir espacios en los que se divulguen los innumerables delitos que se han cometido y aún hoy se cometen en nombre de Dios.

5. Sabemos que  las libertades que ostentan los medios de comunicación en ocasiones les permiten cometer semejantes afrentas a la sociedad y que una respuesta posible y simple para aquellos escépticos como nosotros sería simplemente cambiar el dial de la radio. Lo hacemos, sin duda; pero creemos asimismo  que la responsabilidad social de un medio masivo de comunicación  debe  propender por garantizar los derechos de los ciudadanos  que a diferencia de nosotros no han adquirido el buen hábito de dudar.  En otras palabras; no es del resorte de un programa de entretenimiento  generar reflexiones teológicas, y si lo fuera, estas reflexiones no podrán ser objetivas  mientras se emanen de emisoras populistas que regalan dinero  en efectivo   y estereotipan  al ciudadano  de estratos bajos.

Agradeceríamos una respuesta, pública o privada a esta respetuosa carta.

 

Cordialmente,

Hijas de Lot

@Hijasdelot

hijasdelot@wordpress.com

 


Amar sin ser amado. El problema de quinceañeras y creyentes

30 de junio de 2012

En promedio, cada día mueren en el mundo 30.000 personas por falta de alimento. De este número el 75% son niños menores de diez años cuyas familias viven en la extrema pobreza. En Colombia, cada año son violadas más de 240.000 mujeres, la mayoría de ellas menores de edad. Así mismo nuestro país tiene una de las tasas más altas de muertes violentas en el mundo: 48 personas por día…
¿Cuántas víctimas de las mencionadas anteriormente murieron elevando plegarias al cielo en espera de un milagro que nunca llegó?
¿Cuánto llanto estamos dispuestos a soportar mientras nos tapamos los ojos y le pedimos a Dios un mundo mejor?
Habría que ser muy ingenuo o muy ególatra para creer que pese a que Dios no mueve ni uno de sus sagrados dedos a favor de las miles de mujeres que en este momento están siendo violadas en el mundo, sí va a usar su poder para que nuestro equipo de fútbol se corone campeón o para que nos vaya bien en un examen. Esas supuestas manifestaciones divinas no son más que probabilidades estadísticas, producto de nuestro propio esfuerzo o una combinación de los dos.
La verdad es que Dios no intercede para evitar un accidente casero ni para salvar a los tripulantes de un avión que cae en el Atlántico. Dios es como un narrador omnisciente, todo lo sabe y todo lo ve pero jamás intercede en el cuento. Y esto puede deberse únicamente a tres razones: La primera, a que es un inepto al que le quedó grande su trabajo; la segunda, a que es un soberano hijueputa que disfruta con las penas sean pequeñas o gigantescas de sus hijos; y la tercera, la más lógica, es que no intercede en nuestro destino simplemente porque no existe.
Suponiendo que sí existe ¿Cómo podemos explicar su extraña forma de actuar? ¿debemos limitarnos a contemplar un mundo en decadencia y a concluir que simplemente no podemos comprender la grandeza de Dios?
La iglesia posee todas las respuestas al respecto. Algunas bastante ridículas y otras un poco mejor estructuradas; unas impuestas en procesos sangrientos de evangelización, otras transmitidas usando parábolas moralizantes… Lo cierto es que para los escépticos, sigue siendo un misterio el modus operandi de Dios, que crea el pecado y crea su redención. Que nos dota de inteligencia pero nos prohíbe usarla en su contra; que nos ama inconmensurablemente pero nos castiga con crueldad. ¡Oh Dios voyerista que te complaces con el sufrimiento de tus hijos bastardos; indiferente al amor que te profesamos los mortales!


NOÉ

20 de junio de 2012

En principio, el diluvio universal debería mantenerse por siete años, pero Noé, que después de cuarenta días no soportaba el olor a mierda de los animales puros y la casi permanente ausencia de Dios, decidió revelarse diciendo:
-Dios, si todo lo sabes, sabrás que he pecado. Verás que fueron muchas las especies que a mi edad no pude atrapar. Jamás verifiqué el sexo de las aves ni evité la caza de los terneros. La comida escasea, las fieras anhelan la carne de los más desprotegidos y en varias ocasiones la han conseguido generando caos en las celdas. Ante la imposibilidad de escapar, muchos animales han fallecido porque su corazón no tolera la presencia predadora. Otros tantos han muerto por inanición porque se negaron a alimentarse con el fruto de nuestras cosechas. Y me pregunto si esta es tu justicia divina, Señor. Si además de castigar a los pecadores con las más tormentosas muertes, también has de castigarme a mí y a estos seres inocentes, fruto de tu magnífica creación. Los sonidos de los animales no me permiten conciliar el sueño. No puedo soportar un día más las rutinas en esta arca: Los excrementos, la sangre que salpica, la agonía de los más débiles… La fuerza de la naturaleza nos ha vencido, Señor. Observo que no puedes detenerla ni controlarla. Los animales son los mismos aquí o en la tierra y temo que en mí también habite el mal: Te mentí y no lo supiste. No merezco ser tu hijo ni tú tampoco mereces ser mi Dios. Pero si detienes la lluvia mostrarás misericordia con tu servidor. Mi descendencia se multiplicará en la tierra y dará testimonio de tu grandeza. Las nuevas generaciones crecerán libres del pecado y darán fe de tu palabra. Olvidaremos pronto tus bárbaros designios y serás un Dios de paz. Compadécete de mí y de mi familia y haremos un pacto de amor. O castíganos por mis palabras y concédenos la muerte para frenar nuestros sufrimientos.
Dicho esto, la lluvia empezó a ceder. El gris del cielo se fue desperdigando y por primera vez, luego de seiscientos años de una vida miserable, Noé sonrió.


DECÁLOGO DE UN BUEN ATEO

14 de junio de 2012

 

1. Ateísmo no es una religión. Es una forma de pensar en la que no hay dioses , paraísos, milagros ni temores. Cada ateo es independiente y autónomo y aunque nos congreguemos eventualmente  nuestros postulados distan considerablemente de los postulados de cualquier religión o iglesia.

2. El ateo es tal  por convicción. No necesita recurrir a la historia, a la biología o a la antropología para sustentar su falta de fe. Y si lo tuviera que hacer,  bastaría con  leer  la biblia para encontrar una fuente inagotable de  contradicciones, abusos, misoginia y genocidios que brindan argumentos suficientes  para negar a  Dios. Sin embargo, un buen ateo se conforma  con su sentido común: La idea de un dios omnipotente y bueno es ilógica e imposible.

3. El ateo no cree en Dios entendido este como fuente de toda bondad y amor; por ende, tampoco cree en  el demonio, némesis del creador. Los ateos no hacemos  brujería  ni sacrificamos gatos para congratularnos con Satán. La idea de la existencia del demonio  es tan ingenua y risible como la existencia de dios.

4. Fe cristiana no es sinónimo de moral. El creyente puede matar con sevicia  y el ateo puede ser más bondadoso que cualquier seguidor de Cristo. Nada tiene que ver tu fe con tu moral.

5. El ateo ama las dudas. El ateo odia las certezas.

6. El ateo  es un lector asiduo de la biblia y de otros mal llamados textos sagrados. Sin embargo el ateo asume una postura crítica frente a ella  y reconoce  la inverosimilitud de sus fábulas cuya  realización es improbable en la historia, como  el episodio de la torre de Babel, el arca de Noé o la destrucción de Sodoma.

7.  El ateo como ciudadano de bien, se rige por ciertas leyes civiles  que garantizan sus derechos y le exigen el cumplimiento de ciertos deberes. Estas normas básicas de convivencia pueden en muchos casos solaparse con los postulados morales de las diferentes religiones sin que esto implique la pertenencia o la sintonía con los mismos. Es decir,  no robo porque  Dios me castigue, sino porque pienso en el bienestar colectivo y prefiero  evitar un prejuicio a mi conciudadano y un castigo civil a mi conducta.

8. El ateo no cree en cielos ni en infiernos. El ateo considera que el bien y el mal no están en  lugares metafísicos sino en el corazón de cada cual. Y es decisión de cada persona optar por uno o por otro. Generalmente los ateos optamos por hacer el bien.

9. El ateo no es un rebelde adolescente que actúa por oposición a lo que llaman sistema. El ateo es una persona cuerda, documentada y conocedora del mundo que se detiene a reflexionar sobre su entorno.

10. El ateo puede ser, y  generalmente lo es, un ser  pleno y feliz. Alejarse de dios no significa   llevar una vida fría y un corazón apagado. De hecho las estadísticas indican que los países más alejados del dogma tienen mejor calidad de vida, son más abiertos al cambio y poseen ciudadanos mucho más tolerantes y amorosos que en latitudes regidas por el catolicismo o el islamismo, por ejemplo.

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¿Por qué excomulgaron al reggaeton?

29 de mayo de 2012

Bogotá, 29 de mayo de 2012

 

 

monseñor, RUBÉN SALAZAR GÓMEZ

Presidente de la conferencia episcopal.

Reciba usted un cordial saludo de las Hijas de Lot.

Indignadas con el machismo imperante en la sociedad latinoamericana, apoyamos y reproducimos cualquier manifestación que exalte nuestros derechos como mujeres libres. Sin embargo, sepa usted que su decisión de excomulgar al reggeaton  por sus letras machistas y sus incitaciones al sexo, es una salida en falso de la Iglesia que se suma al sinnúmero de iniciátivas inocuas de los ensotanados por  restituir los derechos de las mujeres. Por lo tanto  nos permitimos aclararle ciertos puntos que resumimos a continuación:

 1.       Resulta bastante paradójico que una institución cuyos paradigmas de mujer  son reduccionistas y ofensivos, intente promover respetos y amores que jamás han  profesado. La Biblia nos enseña sin ninguna vergüenza que  si eres mujer tienes dos caminos: o ser pura, como María, la virgen  que parió sin pecado al mesías; o ser una puta traicionera, como Eva, la lujuriosa que condenó al hombre al pecado original y trajo al mundo  la perversión, el deseo y el mal: No hay matices ni términos medios. O perteneces al grupo de las madres abnegadas, amas de casa  hasta el tuétano, sacrificadas, asexuales y gregarias o    eres de las perras lascivas que   fornican y abortan… Las Hijas de Lot,  a la luz del feminismo y por simple sentido común, consideramos que  hay tantos matices de lo que significa ser mujer como mujeres en el mundo y no estamos dispuestas a pertenecer a ninguno de los dos bandos. Así que  tildamos de hipócritas estos intentos débiles de la institución misógina por excelencia.

 2.       Nos parece que la excomunión es una medida  mediática que  en nada lesiona a los “poetas”  que escriben  canciones machistas. Si su institución quiere sancionar socialmente el machismo o pretende restablecer los derechos de las mujeres, cuenta usted con el poder, la retórica  y las riquezas necesarias          –producto de vulgares limosnas y exenciones  del supuesto Estado Laico- para tomar medidas  de fondo  a favor de nuestras libertades individuales y colectivas.

 3.       El machismo en la música es un síntoma  de una sociedad  que  subyuga  a la mujer y se presenta  en cualquier género musical desde hace décadas con la complacencia de la sociedad y de la Iglesia y no simplemente se limita   a  ofender a la mujer como objeto de deseo sexual sino  que utiliza  mil maneras de maltrato explícito contra nosotras  

He aquí algunos ejemplos  de los miles que hay:

-Hay algo entre tu corpiño que tiembla como un volcán, es el volcán de tus senos al ritmo de tu cintura, campesina santandereana sabor de fruta madura-.

-Mátala, mátala, mátala , mátala; no tiene corazón, mala mujer-.

-Me gustan las altas y las chaparritas, las flacas, las gordas y las chiquititas, solteras y viudas y divorciaditas, me encantan las chatas de caras bonitas-.

-Hay alguien mas que igual a ti es mi presente, lleva en su vientre una inocente criatura y no sabe que hacer si pecar, o dejarla vivir. Yo he decidido darle vida a esa vida aunque tú quieras darle fin a lo nuestro-. 

-Mal rayo te parta, querida, por ser una puta malagradecida-.

 -Aquel Viejo motel trae el recuerdo del día  en que te hice mujer, Tu te negabas yo insistiendo pero después fuimos  cayendo al dulce abismo que pretendes esconder-.


  4.    Creemos que el machismo de una sociedad es directamente proporcional  al fanatismo religioso. Así lo interpretamos cuando al observar las estadísticas vemos que Latinoamérica  es uno de los continentes que más maltrata a sus mujeres y a su vez es en donde más católicos hay. De la misma manera evidenciamos que La Biblia está plagada de  fragmentos que incitan al maltrato y a la misoginia. Por ejemplo, uno de nuestros favoritos:

La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción.   Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva;  y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en trasgresión. Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia.  Timoteo 2: 11-15.

Así que por lo anterior, sumado a  todo el discurso feminista histórico y literario -que nos abstuvimos de reiterar en esta misiva por no parecer redundantes-  de la manera más gentil que podemos y apretando nuestros puños para contener la rabia de su hipocresía, le exigimos seriedad y respeto por las muchas mujeres anónimas que como nosotras  luchan con vehemencia y con criterio por una mejor sociedad, libre de machismos, de violencia de género y sobretodo, libre de los caprichos de Dios.

 

Atentamente, Las Hijas de Lot.





Combate

25 de mayo de 2012

Las palabras no sirven
si no te traen enseguida.
Las palabras son vanas
si no restituyen
tu calor y tu encanto.
Las palabras resultan inútiles
si no me permiten coger este mundo
en el puño
y ponerlo a tus pies

las palabras se vuelven despreciables
si no disuelven
el fantasma de los celos
y al hombre con quien vives
y que quizá también te ama.
Las palabras son supefluas
si no curan la impaciencia
y me llevan a instalarme en tu alma.
Las palabras son estériles
si no te cubren de gloria
y te hacen aún más bella
que el desenfrenado júbilo
con que te canto.

Las palabras son innecesarias
si no desvían un avión
en Mejorada del Campo
o recrean una memoria
que se apaga.

Ahh, las pobres palabra:
suficientes apenas
para decirte que te amo.

Juan Gustavo Cobo Borda