Carta abierta a la Corporación Minuto de Dios


Bogotá, 21 de mayo de 2012

Padre Diego Jaramillo
Presidente Corporación Minuto de Dios

Apreciado padre, reciba un cordial saludo de las Hijas de Lot.

Escribimos esta misiva con el ánimo de darle a conocer que en este país del Sagrado Corazón de Jesús existen miles de personas que con sentido crítico, con buen criterio y con civismo propendemos por el bienestar colectivo antes que por el particular. En este país miserable en donde pareciera que la ira de Dios se manifiesta en cada acción de la ciudadanía y de sus dirigentes, existen personas esperanzadas con un mejor mañana: Los ateos de Colombia soñamos con un país ajeno a la violencia y a la megalomanía. Creemos que algún día la oscuridad en que hemos caído desde el comienzo de nuestra historia va a acabarse para dar paso a una era de entendimiento y hermandad que emanen de la luz de la razón. Por ende queremos manifestar nuestra gratitud, en primera instancia, por las miles de obras de caridad que su corporación viene realizando desde mitad del siglo pasado. Sin duda han sido millones de personas las beneficiadas por las limosnas que de manera abnegada su entidad ha proporcionado. Sin embargo, en segundo lugar, aprovechamos este mismo espacio para expresar nuestra humilde opinión sobre algunas cuestiones que nos inquietan de su corporación, y que nos parece, van en contra del libre albedrío, la libertad de conciencia y la formación de líderes autónomos y emancipados del yugo de Dios:
1. Sabemos que la emisión del Minuto de Dios viene presentándose en la radio y en la televisión de Colombia desde 1950. En ese entonces la sociedad pacata del país veía con buenos ojos la presencia de Dios en los medios de comunicación; pero ahora, en pleno siglo XXI consideramos esta emisión diaria una intromisión de la Iglesia en nuestra libertad de culto y libertad de conciencia. Difícilmente una familia interesada en enterarse de las noticias del día va a evitar ver su programa que se emite segundos antes de los titulares de los noticieros, lo que implica que la mayoría de colombianos, adictos a la televisión y al amarillismo de nuestros medios, están digiriendo diariamente una pequeña cápsula de religión que sin lugar a dudas, prima el poder de la iglesia católica sobre otras religiones y viola nuestro derecho constitucional a creer en lo que nos plazca y por qué no decirlo, a no creer en nada.
2. Pese a los millones de pesos invertidos en causas sociales que generosamente su institución le ha brindado a este pueblo necesitado; las hijas de Lot no podemos evitar preguntarnos por qué estas obras sociales siempre tienen un carácter inmediatista y consolador y no van dirigidas a proyectos a largo plazo que efectivamente permitan mejorar la calidad de vida de los más pobres. Incluso observamos que en su universidad la educación pareciera estar pensada para que las generaciones de graduandos permanezcan en la línea de subalternos, desempeñándose en profesiones cuyos salarios son menores al promedio y perpetuando la mano de obra barata del país.
3. Sentimos que su labor caritativa va encaminada a saciar las necesidades básicas de los creyentes: Así, vemos que los ricos dan limosnas miserables que les permiten estar en paz con el Señor y con el prójimo mientras que los pobres reciben casitas de cuarenta metros cuadrados para familias de seis personas, y se sienten satisfechos por lo que llaman la solidaridad del prójimo. De esta manera el rico se acuesta tranquilo creyendo que hizo algo bueno por el desprotegido y el desprotegido duerme bajo un techo artesanal y reducido, fiel reflejo del poder de Cristo.
4. Por último pero no menos importante, consideramos un abuso contra la ciudadanía aprovecharse de los más dolorosos episodios de la violencia y de la ira de Dios en nuestro país para transmitir la Sagrada Palabra con la excusa de la realización de acciones sociales en las que siempre abundan sacerdotes con la Biblia debajo del brazo prestos a evangelizar a los más pobres.

Agradecemos una respuesta pública o privada a nuestras inquietudes que como malos cristianos nos permitimos formular.

Atentamente:

Las hijas de LOT.

@HIJASDELOT
HIJASDELOT.WORDPRESS.COM

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One Response to Carta abierta a la Corporación Minuto de Dios

  1. hijasdelot dice:

    Estás de acuerdo con nuestro punto de vista??

    Reenvía esta carta a contacto@minutodedios.org y participa de nuestra protesta.

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